Calendario Escolar  2012 - 2013

HDT

Historia de Conalep Vallarta

El Plantel CONALEP  Puerto Vallarta 075, inició sus operaciones y servicios educativos a partir de mes del septiembre de 1981 con una matrícula de 100 alumnos. Las carreras con que inició el colegio en 1981 fueron: Profesional Técnico en Asistente Ejecutivo, Profesional Técnico en Hotelería y Gastronomía. En 1984 la carrera de Asistente Ejecutivo cambió en nombre ha Profesional Técnico en Contabilidad Administrativa (Fiscal), que en 1985 cambió el nombre ha Profesional Técnico en Contabilidad Fiscal, en 1988 se sustituyó por Profesional Técnico en Informática, la cual se ha mantenido a la fecha.  Las carreras Profesional Técnico en Hotelería y Profesional Técnico en Gastronomía en 1997 se fusionaron creando la carrera de Profesional Técnico en Alimentos y Bebidas. En el año de 1992 se ofreció una nueva carrera Profesional Técnico en Enfermería que estuvo vigente hasta 1996.

                                                       

El Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica es un Organismo Público Descentralizado creado por Decreto Presidencial el 27 de diciembre de 1978.  Su propósito es contribuir al desarrollo, nacional productivo. La creación del colegio es consecuencia de un proceso de desarrollo  ya que constituyen una respuesta a la necesidad de proporcionar  a la población una alternativa en cuanto a oportunidades educativas, a la vez que apoya a la economía nacional  mediante la formación de profesionales técnicos  que requieren a corto y mediano plazo la actividad productiva en su etapa de fortalecimiento.

Durante el año de 1978 la Secretaría de Educación Pública  llevó a cabo investigaciones pendientes a conocer el estado de la educación en nuestro país, especialmente  de la dedicada a la formación para el trabajo; establecer las causas por las que hasta esta fechas no se habían preparado  los recursos humanos con las características y las cantidades requeridas por el país; y determinar las condiciones que deberían reunir en sistemas educativo capaz de satisfacer necesidades  de profesionales técnicos  de nivel medio. En esos estudios se tomó en cuenta que la educación técnica, dentro de la cual se encontraban considerados los servicios de capacitación y formación profesional, contaba en México con una gran tradición, pero había sido en función de necesidades socioeconómicas concretas, que a partir de los años treinta evolucionó hasta convertirse en sistema nacional que abarcó desde el nivel medio básico hasta el nivel más alto de especialización profesional. Otro de los factores que incluyeron esos estudios fue el hecho de efectuarse un análisis de la pirámide ocupacional, se concluyó que existían 5 profesionales de nivel universitario de cada una del nivel técnico, cifra que necesariamente deberían revertirse, ya  que  para la industria nacional fuera eficientemente conducida y alcanzara los niveles de calidad, productividad y competitividad exigidos internacionalmente, debía contar con por lo menos un profesional de nivel universitario por cada 5 técnicos medios, y con unos de estos por cada 20 obreros calificados. Este desfasamiento se manifestó en la creciente escasez de personal  calificado y especializada que pudiera cubrir los mandos medios en las distintas ramas de la industria y los servicios, responsabilizándose  del desempeño eficiente de los obreros del correcto mantenimiento y funcionamiento  de las máquinas, de una adecuada supervisión de los procesos productivos de la aplicación y observancia de las normas de seguridad y control de calidad, así como el seguimiento de los procesos administrativos. Además, las instrucciones que en ese momento ofrecían careras de un nivel medio pero de carácter terminal, contaba con currículas diseñadas a partir de los planes de estudio vigentes a un nivel superior, ninguna estaba concebida específicamente a formar técnicos de nivel medio, lo que convertía a la educación  de los servicios académicos de nivel técnico medio en el reto a vencer en el nuevo marco de desarrollo nacional.   Igualmente, se encontró que la mayoría de los estudiantes que cursaban el nivel medio de enseñanza, tendían a continuar sus estudios en la licenciatura, quedando establecido que la falta de reconocimientos oficial los profesionales técnicos, los escasos incentivos económicos y la poca valoración que se les daba socialmente determinaba una influencia muy reducida a los estudiantes  que concluían la secundaria hacia las instituciones que ofrecían educación técnica al carácter terminal de un nivel medio. Del mismo modo, se hizo notorio el hecho de que algunas instituciones ofrecían educación técnica de nivel medio, habían replanteado sus objetivos y modificado su oferta educativa, introduciendo nuevas carreras de nivel medio pero de carácter propedéutico. Asimismo,  se puso en manifiesto la casi inexistente vinculación  entre el sistema educativo el aparato productivo al que iban dirigidos los esfuerzos de profesionales técnicos. Este hecho originó desfavorables consecuencias, tales como los egresados de las escuelas enfrentaran dificultades para incorporarse al proceso económico, que muchos de ellos  se vieran en las necesidades de complementar su preparación o que finalmente, desarrollaran una  actividad ajena a la que fueron preparados ante la urgencia de obtener  una remuneración.

De igual manera, se observó que ya existía una considerable demanda de profesionales técnicos provenientes de los sectores industrial agrícola, turismo, administración, bancario y de salud, pero la oferta limitada de estos profesionales frente a una demanda creciente, dio como resultado que los puestos laborales fueran cubiertos por trabajadores autodidactas de muy limitada preparación académica o por egresados de carreras universitarias, mismo que en muchos casos, desarrollaban labores para las que no había sido debidamente preparado.

Esto último daba lugar, además, a que se cubriera frecuentemente los mandos entremedios con personal que representó costos de formación elevados y que no empleaban sino una misma fracción de los conocimientos adquiridos, lo que no sólo creaba frustraciones de carácter profesional sino que representaba un esfuerzo económico  no recuperado por parte del estado y la sociedad. La magnitud de este problema y la necesidad apremiante de contar con los recursos humanos necesarios para apoyar los programas de desarrollo económico y social del país, determinaron que el gobierno federal creara un instrumento educativo específico que se abocara a su atención y solución. Se partió de la base en que los cuadros medios del sector productivo debía formarse en planteles que operaran estrechamente vinculados al apartado productivo, de tal manera que las estructuras curriculares se ajustaran a sus requerimientos, bajo una preparación técnica especializada  a la que se agregara otra de carácter social y humanístico, que dieran como resultado profesionales técnicas aptos para asumir los mandos intermedio, no solamente capaces y eficientes en el desarrollo de su actividad productiva, sino con una preparación sociocultural que los calificara como ciudadanos concientes, responsables e integrados plenamente al proceso histórico del país.

Las características del sistema de enseñanza propuesto llevaron a la conclusión de que era recomendable encargar su instrumentación a un organismo descentralizado con la agilidad y flexibilidad suficientes, que les permitieran establecer relaciones y convenios con entidades oficiales y organismos del sector productivo, y que asegurara la vinculación entre escuela y trabajo, de acuerdo con las necesidades del país.

En el marco, de estas consideraciones y mediante el Decreto Presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación el 27 de diciembre de 1978, se creó el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), organismo público descentralizado del Gobierno Federal, con personalidad jurídica y patrimonios propios, cuyo objetivo es la formación de Profesionales Técnicos de nivel medio, con la modalidad de que a través de su obligada coordinación con los representantes de los sectores productivos, asegure a sus egresados una efectiva incorporación a la actividad laboral.   El colegio inició sus labores en 1979 con diez planteles ubicados tanto en el Distrito Federal como en el Estado de México, en los que se impartían carreras profesional técnico en las áreas industrial, administrativa y de salud.  Los planes de estudio se elaboraron en la Secretaría de Educación Pública y su estructura curricular comprendía 5 a 6 semestres.  Para las carreras del área de salud los planes y programas fueron diseñados con la participación de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.  Hoy los requerimientos del país en materia de profesionales técnicos han evolucionado en forma muy dinámica, pero la institución también se ha ido transformando para adaptarse a esas nuevas circunstancias, llegando a ser en la actualidad una institución moderna, flexible y versátil, capaz de responder a las necesidades planteadas, tanto por el sector productivo como por los mismos estudiantes y la sociedad mexicana.